Les darreres hores de vida del regidor republicà sadurninenc Antoni Lloret Miquel (1901 – 1949)

Es transcriuen i es publiquen per primera vegada els documents originals que expliquen la versió oficial de la seva mort, amb l’informe de l’autòpsia on s’afirma que, malgrat les aparences, no es va tractar d’un suïcidi. L’expedient en qüestió es troba a l’arxiu del Tribunal Militar Territorial Tercero a l’edifici del Govern Militar de Barcelona i és de lliure consulta.

Antoni Lloret Miquel (1901 – 1949) va ser regidor republicà i va col.laborar amb el Comitè de Milícies Antifeixistes. La foto correspòn a la primera meitat de la dècada dels trenta. FOTO DEL FONS DE L’AUTOR

Antoni Lloret Miquel (1901 – 1949) va ser regidor republicà i va col.laborar amb el Comitè de Milícies Antifeixistes. La foto correspòn a la primera meitat de la dècada dels trenta. FOTO DEL FONS DE L’AUTOR

Antoni Lloret va romandre deu anys i tres mesos amagat a casa seva després de la Guerra Civil i l’endemà de la seva presentació voluntària a la Casa de la Vila ( el dilluns 25 d’abril de 1949) va aparèixer mort a la cel·la dels Jutjats Militars de Barcelona on l’havien traslladat. Aquesta fotografia s’hauria capturat uns catorze o quinze anys després de l’anterior. Cliqueu a sobre i s’ampliarà. FOTO DEL FONS DE L’AUTOR

Antoni Lloret va romandre deu anys i tres mesos amagat a casa seva després de la Guerra Civil i l’endemà de la seva presentació voluntària a la Casa de la Vila ( el dilluns 25 d’abril de 1949) va aparèixer mort a la cel·la dels Jutjats Militars de Barcelona on l’havien traslladat. Aquesta fotografia s’hauria capturat uns catorze o quinze anys després de l’anterior. Cliqueu a sobre i s’ampliarà. FOTO DEL FONS DE L’AUTOR

L’alcalde falangista Joan Miró Galofré, al centre de la imatge, que ocupà el càrrec des de 1946 fins al 1958, brindant a casa seva de Sant Sadurní amb els comandaments de la VI Flota de la Navy nord-americana per les Fires de 1953, quatre anys després del tràgic desenllaç de la vida d’Antoni Lloret. Cliqueu a sobre i s’ampliarà. FOTO DEL FONS DE L’AUTOR

L’alcalde falangista Joan Miró Galofré, al centre de la imatge, que ocupà el càrrec des de 1946 fins al 1958, brindant a casa seva de Sant Sadurní amb els comandaments de la VI Flota de la Navy nord-americana per les Fires de 1953, quatre anys després del tràgic desenllaç de la vida d’Antoni Lloret. Cliqueu a sobre i s’ampliarà. FOTO DEL FONS DE L’AUTOR

El darrer capítol del drama de la repressió la Guerra Civil dels sadurninencs va esdevenir el dilluns 25 d’abril de 1949, deu anys i tres mesos després que les tropes franquistes haguessin ocupat el municipi. Des d’aquesta data del 22 de gener de 1939 el regidor republicà Antoni Lloret Miquel havia estat amagat a l’interior del país, tan a casa seva del carrer de Cavallers de Sant Sadurní com en una masia del Torrent Fondo de Sant Llorenç d’Hortons (Alt Penedès). El diumenge 24 d’abril al matí va sortir del seu amagatall i es va presentar a primera hora a les autoritats municipals del seu poble, aquestes el van lliurar a la Guàrdia Civil local que el van traslladar a la tarda al Jutjat Militar de Guàrdia de la Capitania General de la 4a Regió Militar situat a les Rambles de Barcelona, on l’endemà, dilluns 25 d’abril, a dos quarts de deu del matí, va aparèixer mort a la cel·la on l’havien empresonat la vigília anterior.

Els documents inèdits que es transcriuen a continuació els quals no vaig localitzar fins el juliol de 2015 formen part del procediment que el Jutge Instructor del citat jutjat militar de guàrdia, el Comandant d’Artilleria Manuel Risco Bernal, i els seus dos secretaris, el soldat d’automòbils Ramon Servil Cortay i el Sotsoficial d’Infanteria Manuel Bautista Torregrasa, van instruir a partir del mateix diumenge 24 d’abril. L’expedient que es conserva a l’arxiu del Tribunal Militar Territorial Tercero del Govern Militar de Barcelona porta el número 68447. El primer document que obre l’expedient és l’ofici que l’alcalde falangista de Sant Sadurní, Joan Miró Galofré, va enviar al Jutge de Guàrdia del Jutjat Especial Militar Permanent de la Capitanía General de la 4a Regió: ” […] acude ante V.S. y expone: que uno de los elementos marxistas más destacados de esta localidad, antes y durante el Glorioso Movimiento Nacional fue el vecino Antonio Lloret Miquel. Como concejal del Ayuntamiento fue de los principales dirigentes de la revolución de octubre de 1934, procediendo a la detención y encarcelamiento de personas de derechas, entre ellas, venerables ancianos.

Después de les elecciones del 16 de febrereo de 1936, reintegrado en el cargo de Consejal del Ayuntamiento, contribuyó a la supresión de la enseñanza religiosa y manifestación del culto católico, siendo entusiasta propagador de las ideas marxistas y del desorden.

A la iniciación del Glorioso Movimiento Nacional formó parte, simultáneamente con el cargo de Teniente de Alcalde [y] del Comité Rojo, distinguiéndose como de los más influyentes en dicho Comité, permaneciendo en el mismo hasta la liberación de la Villa. Dentro del Comité rojo fue uno de los principales organizadores de las milicias marxistas encargadas de realizar los asesinatos y otros actos criminales, haciendo registros personalmente en domicilios de personas de derechas.

Es uno de los responsables de los asesinatos, numerosos saqueos, asaltos, incautaciones, persecuciones, encarcelamientos y otros demanes. Las personas asesinadas durante su actuación en el Comité rojo furon las siguientes [ aquí s’hi inclou la coneguda llista de les 24 víctimes mortals sadurninenques]. Por el testimonio de gran número de vecinos es público y notorio en esta localidad que uno de los principales responsables de tales hechos es el detenido Antonio Lloret Miquel.

Al aproximarse las Victoriosas Fuerzas del Ejército Nacional huyó de esta Villa con otros rojos del pueblo, habiendo permanecido ausente y oculto hasta la fecha que ha comparecido a esta población. Su presencia en esta Villa ha producido indignación general y gran número de personas perjudicadas y familiares de los asesinados por la horda roja, han comparecido ante esta Alcaldia clamando se haga justicia,. Es cuanto tengo el honor de denunciar a V.S. con entrega del detenido a la Fuerza Pública. Dios guarde a V.S. muchos años. San Sadurní de Noya. 24 de abril de 1949″.

El segon document és una diligència signada pel mateix alcalde: ” San Sadurní de Noya, 24 de abril de 1949, a las 18 horas, cuarenta y cinco minutos se hace entrega del escrito-denuncia y del detenido Antonio Lloret Miquel al Sr. Comandante del Puesto de la Guardia Civil de esta Villa, para su conducción al Juzgado Militar, firmando en correspondiente recibo que certifico”.

Segueix en l’expedient la declaració d’Antoni Lloret davant el Jutge de Guàrdia: ” Preguntado por qué motivo ha sido detenido: [respòn] que no ha sido detenido sino que se ha presentado voluntariamente. [Preguntat] qué motivos tenia para presentar-se: [ respòn] que se presentó al cabo de diez años de la terminación de la Guerra Civil, después de haber estado escondido todo este tiempo en su casa como consecuencia de la cobardía suya al no querer presentarse ante las autoridades por haber sido durante el período rojo, componenente del Ayuntamiento, haciendo constar que en el cargo de Tercer Teniente de Alcalde estuvo durante medio año aproximadamente, o sea hasta que pasaron a formar parte de los Ayuntamientos los componentes de los partidos políticos nombrados por la Generalidad de Cataluña, y por el motivo de haberse enterado de que la pena que se le impuso en el Juzgado Especial de Responsabilidades Políticas estando el que declara en rebeldía, había quedado sin condena y presentándose para quedar a disposición de las autoridades.

[Preguntat] Cómo se enteró de la resolución que hace constar anteriormente dice que se enteró cuando su hijo le trajo un documento que así lo decía, y cuyo documento está en poder del Cabo de la Guardia Civil [ de Sant Sadurní] igual que una cédula del año 1939 y una tarjeta de su abogado. [ Preguntat] Si formó parte del Comité rojo de San Sadurní de Noya: dice que no. [Preguntat] Si fue uno de los organizadores de las milicias marxistas, participando en el registro domiciliarios y asesinatos de los veinticuatro mártires de aquella localidad [diu] que no participó en ninguno de ellos. Preguntado si conocía a los señores que furon asesinados en el pueblo, y si con alguno tenia enemistad consecuente de la política o el negocio, dice que conocía a algunos, no teniendo enemistad con ninguno de ellos, por ningún motivo.

[Instat perquè] Cite nombres de testigos que puedan deponer en su favor y que conozcan su actuación directa en el período rojo, dice que por conocer sus buenas acciones cuando la época roja, tiene que citar a D. Saturnino Olivé Torelló, vecino de San Sadurní, a D. Salvador Rovira, a a la esposa de Andrés Hernández, hoy fallecido, y a Doña Eulalia Montardit, queriendo hacer constar que al primero facilitó la huida de sus primos llamados Fontanals, los cuales, desgraciadamente, fueron después asesinados; al segundo y esposo de la tercera, les facilitó asimismo la huida acompañando personalmente a D. Andrés Hernández hasta esta plaza [Barcelona] y cuyo señor falleció en el mes de septiembre del pasado año por lo que cita a su esposa; u en cuanto a la última es prima del asesinado D. Jacinto Oliver, la cual suplicó al que declara, se enterara qué habia de cierto en la detención de su primo, presentándose el declarante al Comité, donde le dijeron que no había ningún detenido, enterándose posteriormente que había sido asesinado, logrando un permiso para un coche en el que fueron a reconocer el cadáver, asimismo manifiesta que a este reconocimiento acompañó a la Sra. Santacana ( habiendo dicho anteriormente Montardit por ser este el motivo de la casa) la esposa del declarante.

Y encontrándose en este estado la presente declaración el señor Juez, vista la nerviosidad de que está poseído el declarante, suspendió esta declaración, hasta tanto no se reponga, continuándose en el momento oportuno, negándose a firmar por el motivo expuesto el que declara y haciéndolo como testigo el Guardia de Servicio Pascual García Ferrer, junto con S.S. y presente secretario doy fe”. Hi ha quatre signatures, però no la d’Antoni Lloret.

El següent document ja porta data de l’endemà, 25 d’abril: ” Don Daniel Oter del Campo, Capitán médico del Cuerpo de Sanidad Militar con destino en el Regimiento de Infanteria Mixto Ultonia núimero 59 certifica : La defunción de Antonio Lloret Miquel de unos 50 años de edad, ocurrida en el calabozo de Juzgados Militares en el dia 25 de abril de 1949, a lass nueve y media horas aproximadamente por shock hemorrágico a consecuencia de heridas cortantes paralelas en región palmar antebrazo izquierdo, extremo distal que interesa piel y profundizan a vasos originando hemorragia externa. Y para que conste y a efectos oportunos y por orden de la Jefatura de Sanidad Militar a instrucción del Sr. Juez Militar del Eeventual número 4 en funciones de Guardia, se expide esta certificación en la Plaza de Barcelona, a 25 de abril de 1949″.

Les Declaracions dels tres Agents de la Policia Armada de Servei en els Jutjats Militar que en aquelles hores s’havien encarregat de la custòdia d’Antoni Lloret van ser molt semblants. Pascual García Ferrer, de 27 anys, casat i natural de Sigra (Terol) preguntat per si quan Antoni Lloret va ser empressonat a la cel.la després de suspendre’s la seva declaració va observar alguna anormalitat en la conducta del detingut, va respondre: ” Dice que al ser entregado por la Guardia Civil el detenido Antonio Lloret Miquel como tiene ordenado, le cacheó debidamente sin encontrarle arma alguna, dejando en su poder los efectos personales como son tabaco, los lentes de leer ( ópticos) y los contra el sol, no habiendo notado anormalidad alguna durante la noche hasta las nueve de la mañana que efecturon el relevo de servicio, dejándole hasta aquel moment normal ni observar tampoco signo alguno que demostrata desequilibril nervioso o mental.

[Preguntat] Si en su conversación con el detenido le manifestó el mismo que tenia intención de suicidarse o algo parecido, dice que no le dijo absolutament nada de esto, agregando que c asi no hablaron como no fuera para darle las buenas noches.

[Preguntat] Si tiene algo más que decir, dice que quiere hacer constar que por haber presenciado la declaración, y por el estado que se hallaba de nerviosismo el individuo citado, estrechó la vigilancia, pero sin haber observado como tiene declarado anormalidad alguna hasta su relevo del servicio. Y no teniendo más que decir se firma […] “. Segueix la signatura de Pascual García Ferrer.

L’Agent de la Policia Armada Ciriaco Catalinas Maroto, de 27 anys, solter, natural de Madrid, va declarar : ” [Preguntat] Como tuvo conocimiento de las heridas que se produjeron en la muñeca izquierda del detenido en los calabozos de estos Juzgados Antonio Lloret Miquel, dice que al relevar el servicio a las nueve de la mañana le dijo el Guardia saliente que tenia a su cargo un detenido recluido en los calabozos de los Juzgados Militare, no habiendo notado en el mismo anormalidad alguna, por lo que dejó continuara en la misma situación hasta que por el Juzgado fuera reclamado para prestar declaración, avisándole su compañero de servicio don Antonio Espinete González que en el transcurso de la última inspección de vigilancia se encontró con el detenido echado a lo largo del banco existente en dicho calabozo, por lo que han penetrado en el mismo, pudiendo observar que tenia una herida en el brazo izquierdo a la altura de la muñeca, por lo que seguidamente han avisado al Teniente de la Farmacia Militar sito en el mismo edificio para ver de prestar el correspondiente auxilio al herido y cuyo Teniente notificó que habia fallecido ya, avisando al mismo tiempo que a la Farmacia a este Juzgado al objeto de notificar el hecho.

[Preguntat] Si durante alguna de les inspecciones observó alguna anormalidad en la conducta del detenido: dice que no observó ninguna en absoluto, viéndole normal en su estado, lo que también han podido observar las mujeres encargadas de la limpieza a las cuales asimismo acompañó en su servicio, no habiéndose acercado al detenido ni por las immediaciones del calabozo,persona alguna como no fueran sus compoañeros del servicio.

[Preguntat] Si tiene algo más que decir, dice que no […]” . Al final de la declaració hi ha la signatura de Ciriaco Catalinas Maroto.

El tercer Agent de la Policia Militar de guàrdia Antonio Espinete González, de 25 anys, casat i natural de Madrid, quan va ser preguntat de la forma com havia tingut coneixement del fet ocorregut al matí del 25 d’abril en aquella presó del Jutjat Militar va explicar que : ” [ …] a las nueve de la mañana del dia de la fecha, efectuó el relevo del servicio habiéndole enterado la Guardia saliente que tenien a su cargo un detenido recluido en el calabozo de estos Juzgados, por lo que junto con sus compañeros de servicio, inspeccionaron el citado detenido no notando nada anormal en su conducta y actuación y en el transcurso de una de las inspecciones ha visto que estaba echado a lo largo del banco existente en dicho calabozo, por lo que le invitó a levantarse y al ver que no contestaba dió una voz a su compañero D. Ciriaco Catalinas Maroto, con el cual entró en el calabozo viendo que tenia una herida en la muñeca izquierda, por lo que avisaron immediatamente a la Farmacia Militar existente en el mismo edificio, para ver de prestar los debidos auxilios […]”. També en aquest cas l’Agent Antonio Espinete González va signar la seva declaració.

Seguint estrictament amb els documents que conté l’expedient de la detenció d’Antonio Lloret, apareix un inventari dels seus efectes personals realitzat després de la seva mort : ” En la plaza de Barcelona a 25 de Abril de 1949. Registrados que fueron las ropas del cadáver del anotado al margen, se encontraron los siguientes efectos: en un pañuelo de hierba se encontraba una bufanda marrón claro, tres pañuelos de bolsillo, un pantalón gris, una cazadora y seis cajetillas de tabaco. En la ropa que llevaba que consistía en traje compuesto de americana y pantalón de una tonalidad gris, un pullover del mismo color gris, una camisa azul celeste y corbata con topos, zapatos negros y calcetines grises, encontrando en sus bolsillos unas gafas ópticas con estuche, otras contra el sol partidas por la mitad y un cristal roto y en pedazos, una cartera vacia, tres pañuelos de bolsillo, media cajetilla de tabaco, un billetero conteniendo treinta y dos pesetas con noventa céntimos y fotografias y dos libritos de papel de fumar marca jaramago. El numerario era moneda española en curso, constando de un billete de 25 pesetas Serie B, número 2087172, otro de cinco pesetas, Serie E, número 7006785 y dos de a peseta, Serie A, número 7198051 y Serie G, número 1370453 respectivamente, y los noventa y cinco céntimos en calderilla. Todo lo que por orden del señor Juez queda depositado en el Juzgado Militar de lo que yo Secretario doy fe. Eugenio [cognom il.legible]”.

Un altre document interessant és la declaració del mateix 25 d’abril del Tinent Practicant Ángel Custa Donat, de 53 anys, casat i nascut a Martos (Jaén): ” Preguntado si en el dia de la fecha ha auxiliado al detenido Antonio Lloret Miquel que se encontraba en los calabozos de este Juzgado, manifiesta que sobre las nueve y media del dia de la fecha fue requerido por uno de los guardias que hacen servicio en los edificios de estos Juzgados, se personó con el propósito de auxiliar al individuo de referencia, observando que dicho individuo se hallaba tumbado sobre el banco en posición de cubito supino, que su cuerpo estaba caliente, que las arterias cubital y radial derechas así como en las temporales no se apreciaban los latidos cardíacos, que la reacción corneo-palpebral y la reacción del iris estaban abolidas de lo que se deduce que el individuo en cuestión presentaba un estado de muerte aparente, no pudiendo afirmarlo por el poco tiempo transcurrrido y no presentar por tanto ningún signo de muerte real. Así fue, manifestando al Sr. Juez Instructor de Guardia presente en aquel momento […]”.

La declaració de l’advocat d’Antoni Lloret, Josep Maria Pareja Sacañas, de 49 anys, natural i resident a la Rambla de Catalunya, 87 de Barcelona, feta el dimarts 26 d’abril conté nous elements: ” Preguntado convenientemente manifiesta que el sábado por la noche recibió en su despacho la visita de Antonio Lloret Miquel al que había citado para que le facilitara datos para formular una declaración jurada que debía ser elevada a Madrid para pedir que se le incluyera en los beneficios de la amnistia y facilidades que se conceden a los exiliados políticos que regresan a España desde el extranjero, con cuyo caso presentaba su situación cierta similitud pues aunque no habia salido de España, habia permanecido oculto desde el año 1939 temeroso de las consecuencias de un expediente de responsabilidades políticas en que se habia dictado, en su rebeldia, sentencia condenatoria a 10 años de relegación ; que contra el reiterado e inexistente criterio del declarante se empeñó el señor Lloret en presentarse el dia siguiente domingo, a primera hora a las autoridades del pueblo de San Sadurní de Noya, donde habia tenido su residencia y de cuyo Ayuntamiento era concejal en julio de 1936, motivo por el que se le habia seguido el expresado expediente de responsabilidades políticas; que de las manifestaciones del señor Lloret y de referencia fidedignas tiene la impresión el declarante de que no era responsable de ningún crimen ni delito común, por lo que no duda de que la responsabilidad en que por cualquier otro concepto pudiera estar comprendido, se hubieses declarado comprendida en los indultos concedidos por el Gobierno y así lo hubiera declarado sin duda la Junta constituida en Madrid para la depuración de responsabilidades; que de modo extraño, el señor Lloret no hizo ningún caso de los consejos del declarante para que ante todo se formulase su declaración jurada relativa a su actuación en período rojo y demorase su presentación hasta después de tramitado la misma, dando claramente la impresión que se hallaba poseido de una idea fija y perturbadora, efecto tal vez de la depresión de ánimo que al hallarse oculto durante tantos años le habia causado; que al saber el dia de ayer por la esposa del señor Lloret que esta habia sido detenido al efectuar su presentación en la Alcaldía de Sant Sadurní de Noya y que habia sido conducido ante este Juzgado la acompañó para interesarse por la situación del detenido, enterándose entonces que habia puesto fin a su vida, cosa solo racionalmente explicable por los efectos de la perturbación que ya la habia parecido notar en la entrevista que tuvo con çel el sábado por la noche.

Preguntado sobre su impresión respecto a la responsabilidad criminal que pudiera pesar sobre el señor Lloret manifiesta que no cree pudiese ser otra que la de responsabilidades políticas y por su actuación como concejal, sin haber tenido participación alguna directa ni indirecta en crímenes y delitos comunes, confirmándole en tal impresión las mismas manifestaciones de personas que han depuesto como testigos de acucasión en el expediente de responsabilidades políticas.

Preguntado sobre la posibilidad de su ocultación durante tan largo tiempo en su mismo domiclio de San Sadurní de Noya, manifiesta que si ello fue así no se explica pudiendo ello pasar desapercibido al conocimiento de las autoridades locales dado el gran número de años […]”.

A aquesta documentació oficial inqüestionable des del punt de vista històric (altra cosa diferent és si ens la creiem fil per randa sense qüestionar-la), caldria afegir-hi tres testimonis de primera fila que ens podrien ajudar a a entendre què és el que realment podria haver esdevingut: el de l’esposa d’Antoni Lloret Miquel, Ramona Bertran Masanell; el de Joan Rosell Mata de cal Ticus que aleshores treballava d’administratiu a les caves Miró, i el d’un dels guàrdies civils de la parella que va escortar Lloret fins a Barcelona. Segons la versió de Ramona Bertran que és la que van explicar i mantenir sempre els fills del matrimoni, Antònia una setmana abans dels fets del 24 d’abril ella personalment havia mantingut converses amb el rector de la parròquia, mossèn Lluís Maria Vidal Bosch, per encàrrec del seu marit, perquè fes de mediador amb l’alcalde Joan Miró Galofré. La proposta era que tota vegada que Antoni Lloret no havia comès cap delicte pel qual se li puguéssin demanar responsabilitats criminals durant la Guerra Civil, estava disposat a sortir del seu amagatall i presentar-se personalment a les autoritats amb la garantia de que només se li aplicarien eventuals responsabilitats polítiques, les quals, a la vegada, podrien quedar anul.lades per una amnistia en curs. Sembla que l’alcalde Miró, coneixedor de que efectivament a Lloret no se li podien atribuïr actes criminals, va acceptar en principi el tracte, manifestant que per garantir l’èxit de l’operació millor que Lloret es presentés a la Casa de la Vila i no a la Guàrdia Civil, el dia i l’hora pactada prèviament.

Quan el diumenge 24 d’abril al matí va còrrer la veu que Lloret s’havia presentat a l’Ajuntament ─com explica el propi alcalde en l’ofici que va redactar en aquells moments: ” […] Su presencia en esta Villa ha producido indignación general y gran número de personas perjudicadas y familiares de los asesinados por la horda roja, han comparecido ante esta Alcaldia clamando se haga justicia[…]”─, Joan Miró s’hauria vist superat pels esdeveniments, pels familiars i pels falangistes que s’havien reunit a corre-cuita a la Casa de la Vila, on van insultar, escridassar, amenaçar i colpejar amb un bastó Antoni Lloret. Va ser en aquell context que Miró va signar el citat document amb les duríssimes acusacions, totalment desmesurades i inexactes, trencant així el compromís que havia establert amb el rector de la parròquia i amb l’esposa del detingut. Quan ja a la caserna de la Guàrdia Civil Lloret va conèixer el contingut de l’ofici de l’alcalde Joan Miró se’n devia adonar que la situació havia donat un gir molt perillós.

Potser per això, durant el trajecte en taxi que el va portar a Barcelona escortat per una parella de Guàrdies Civils, i segons el relat que un d’ells li va explicar també a Joan Rosell Mata dies després dels fets, en arribar al Pont del Lledoner, Lloret hauria demanat que s’aturéssin perquè tenia ganes d’orinar. Aprofitant una distracció dels vigilants hauria intentar llençarse daltabaix del viaducte, essent neutralitzat ràpidament i introduït de nou emmanillat a l’interior del vehicle. Tot plegat que el lloc escollit fos exactament el sinistre Pont del Lledoner, que el cotxe s’hagués aturat precisament al bell mig del viaducte i no en un revolt discret, i que calia emfatitzar el suïcidi del protagonistaestén una ombra de dubte sobre la versió del número de la Guàrdia Civil. Vés a saber.

La versió del suicidi és la que va circular immediatament per Sant Sadurní a partir del mateix dilluns 25 d’abril, però aviat la suspicàcia, la desconfiança i la incredulitat popular de que Lloret s’hagués obert les venes van posssar en circulació la versió alternativa de que hauria pogut ser assassinat. Suicidi o execució, aquest era el dilema que la paparessa oficial desmentia categòricament afirmant que s’havia tret la vida. Durant quaranta anys aquest autor va intentar infructuosament localitzar l’informe de l’autòpsia de Lloret ( suposant que efectivament se li hagués practicat) i un dels arxius consultats el 2003 va ser el de l’Hospital Clínic de Barcelona que és on la família va poder veure finalment el seu cadàver. El director de centre, al qual vaig recòrrer en darrera instància, em va assegurar que els documents i historials mèdics d’aquella època s’havien destruït feia temps arran d’una obres de reforma.

Però sortosament, entre la documentació relativa a la mort d’Antoni Lloret localitzada finalment a l’Arxiu del Tribunal Militar Territorial Tercero de Barcelona s’hi troba l’informe de la seva autòpsia. Li van practicar al dipósit de cadàvers de l’Hospital Clínic de Barcelona el dimarts 26 d’abril els Capitans Metges Jesús Martínez Abril i Luis Díaz Gil i conté de forma molt detallada els comentaris i observacions tant de l’aspecte exterior del cadàver, com de l’interior de les seves cavitats craniana, toràcica i abdominal. En el darrer paràgraf s’afirma sobre la causa de la seva mort : ” Por todo lo expuesto, fué una muerte súbita, tal vez por una causa emocional intensa ya que el citado individuo debia ser hipertenso, ya que la herida del antebrazo izquierdo que presentaba al parecer un intendo de suicidio, no justifica la causa al parecer aparente de muerte por hemorragia externa ya que no tiene seccionado ningún vaso importante, creyendo que la sangre que pudo perder a juzgar por lo que en la autopsia se ha encontrado debió ser muy pequeña y no puede justificar la muerte. Que la muerte fue una muerta súbita por insuficiencia cardíaca”.

Intentant trobar una explicació versemblant de tot plegat a partir dels documents oficials i dels testimonis orals disponibles ( convenint prèviament que uns i altres podrien no ajustar-se exactament a la realitat) es podria suposar que l’estat emocional de Lloret després de 10 anys i cinc mesos de romandre amagat devia estar força alterat. Era del tot conscient que la seva família ho estava passant malament, entre d’altres raons, per la incertesa i la angoixa de la situació i perquè no podien comptar amb els ingressos econòmics derivats de la seva professió de sastre. Tant el seu advocat que el dissabte 23 d’abril ja va detectar que donava “claramente la impresión que se hallaba poseido de una idea fija y perturbadora, efecto tal vez de la depresión de ánimo que al hallarse oculto durante tantos años le habia causado”─, com en Jutge Militar de Guàrdia que l’interrogà per primera vegada el diumenge 24 i que es va veure obligat a aturar la sessió quan se’n adonà del nerviosisme del detingutho van manifestar clarament en els documents transcrits.

Antoni Lloret, que ja devia venir tocat, en poques hores s’hauria hagut d’enfrontar a una sèrie de situacions adverses encadenades. La primera, quan el seu advocat pretengué convènce’l que canviés de criteri sobre la seva decisió de presentar-se voluntàriament el dia següent a les autoritats locals, fins que es resolgués la petició d’amnistia; la segona quan a través del rector de la parròquia i de Joan Rosell Mata se li recomanà exactament el mateix atesa la virulència contra ell que l’alcalde havia detectat entre els falangistes locals; la tercera quan es va veure a la Casa de la Vila sol i rodejat de falangistes furibunds i familiars d’assassinats el 1936 que l’escridassaven, l’insultaven, l’amenaçaven i el colpejaven; la quarta quan s’assabentà de l’ofici del mateix alcalde en el qual l’acusava injustament de que era : “[…] uno de los responsables de los asesinatos, numerosos saqueos, asaltos, incautaciones, persecuciones, encarcelamientos y otros demanes. […] Por el testimonio de gran número de vecinos es público y notorio en esta localidad que uno de los principales responsables de tales hechos es el detenido Antonio Lloret Miquel”. Lloret estava confiat que des de l’1 de febrer de 1947 la pena que se li havia impossat el 30 d’agost de 1941 pel Tribunal Regional de Responsabilitats Polítiques havia quedat sense efecte i qui aquest informe de l’alcalde que capgirava la situació jurídica equivalia de fet a una sentència de pena de mort. Hi hauria un cinquè moment clau per fer-se una idea de la pressió creixent sobre el detingut, que va ser l’incident real o imaginari al Pont del Lledoner, quan segons la versió d’un dels dos Guàrdies Civils que l’escortava en el trajecte fins a Barcelona intentà llençarse daltabaix del viaducte, essent interceptat en el darrer moment. Ja al Jutjat Militar de Barcelona, quan va ser interrogat, se li va tornar a fer evident que les preguntes giraven entorn dels 24 assassinats de sadurninencs durant la Guerra Civil, quan ell tenia l’absolita convicció de que no hi va participar i no hi va tenir res a veure.

Arribat en aquest punt, la nit del diumenge 24 d’abril, sol a la cel·la d’una presó inhòspita barcelonina, sense haver pogut disposar de la companyia i assessorament del seu advocat, podria haver intentat obrir-se les venes…sense aconseguir-ho. La sang vessada, poca o molta, podria haver estat el darrer impacte emocional previ a la mort. En l’informe de l’autòpsia però hi ha una frase que crida l’atenció a qualssevol inexperta en aquestes qüestions : ” Por todo lo expuesto, fué una muerte súbita [ per insuficència cardíaca], tal vez por una causa emocional intensa ya que el citado individuo debia ser hipertenso […]”. Una suposició d’aquesta naturalesa relativa a si Lloret era o no era hipertens sembla una llicència gratuïta en un informe d’autòpsia rigorós, o si més no qüestionable. Per la mateixa regla de tres els dos forenses haurien pogut escriure-hi que la víctima hauria estat sotmesa a un estrés i a una pressió tan insuportable que cap ésser humà l’hauria pogut suportar. Però no, tot i reconeixent la possibilitat d’una causa emocional intensa, li van endossar al mort la responsabilitat per tractar-se, suposadament tot sigui dit, d’una persona hipertensa. Intentant una síntesi podríem convenir ( insisteixo una altra vegada, donant per vàlids els documents i els testimonis) que la mort de Lloret a causa d’insuficiència cardíaca va ser provocada pel cúmul d’adversitats a que es va haver d’afrontar el dissabte 24 i el diumenge 24 d’abril de 1949.

Hi ha com a mínim 10 preguntes pertinents que a aquestes alçades es molt difícil de que algú les respongui: 1a. Durant la seva estada a la caserna de la Guàrdia Civil de Sant Sadurní va ser objecte d’alguna agressió, com ja havia esdevingut a l’Ajuntament ? 2a. Què va passar realment al pont del Lledoner ? 3a. Si allí tot va succeir com va explicar un dels dos guàrdies, perquè no en van informar oportunament en arribar a Barcelona per posar sobre avís de l’intent de suïcidi a les autoritats judicials militars que es van fer càrrec del detingut? 4a. En quines condicions físiques i psíquiques va arribar Lloret als Jutjats Militar de Barcelona després del seu viatge des de Sant Sadurní? 5a. L’interrogatori en aquests jutjats va ser pacífic o se li va aplicar alguna violència? 6a. Perquè el jutge el va interrogar sense la presència del seu advocat? 7a. Com és que quan el jutge es va adonar de “ la nerviosidad de que está poseído el declarante” a més de suspendre la sessió no va alertar al metge de guàrdia perquè li facilités un tranquil·litzant? 8a. Com és que li van deixar les ulleres de sol a l’interior de la cel·la de la presó dels Jutjats Militars de Barcelona ? Perquè les necessitava? 9a. Perquè es va justificar la mort de Lloret, fins i tot en documents oficials, com un suïcidi ? . La darrera pregunta sorgeix arran la resposta final de la compareixença del seu advocat, en la que manifesta la seva estranyesa perquè les autoritats locals desconeguessin que Lloret s’havia passat deu anys i cinc mesos amagat a casa seva del carrar Cavallers sense ser descobert. Aquest comentari va ser del tot pertinent ja que segons diverses fonts orals se suposava que hi estava amagat i es tolerava sense fer-ne escarafalls. Perquè doncs es va passar de la tolerància a la venjança en qüestió d’hores?

Aquest darrer drama de la Guerra Civil em devia afectar profundament. Jo tenia tres anys i tres mesos i mig i recordo com si fos ara que la meva mare va entrar al nostre domicili del carrer Montserrat, número 30 de Sant Sadurní, cridant de forma forassenyada: ” Han mort el Lloret, han mort al Lloret, han mort al Lloret !”. Devia ser el 25 d’abril de 1949. Aquella imatge m’ha acompanyat tota la vida i això que fins bastants anys després no vaig saber ni qui era el Lloret, ni que al meu poble i al meu país hi havia hagut una terrible Guerra Civil. Sempre he cregut que aquell dia la meva mare em va transmetre el cuquet de la recerca històrica i de la política. Una raó més, seixanta i tants després, per estar-li enormement agraït.

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2 pensaments sobre “Les darreres hores de vida del regidor republicà sadurninenc Antoni Lloret Miquel (1901 – 1949)

  1. Carles:

    Jo vaig neixer a Sant Sadurni l’any 1939. Recordo perfectament el moment en que ho devia sentir a casa. Es va parlar de que s’havia suicidat. .Em va impressionar profundament, encara que jo no entenia massa que és el que realment havia passat.

    Has fet una bona recerca. El recull de documents i el seu contingut fan fredor. Enhorabona per la teva feina d’historiador.

    Salutacions

    Francesc Raventós (Cal Pau Francesc)

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